Teruel concentra uno de los mejores conjuntos de arquitectura mudéjar del mundo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Se ve todo caminando, en una mañana larga.
Catedral de Santa María de Mediavilla.
La joya del conjunto. Su torre, el cimborrio y sobre todo la techumbre de madera policromada, que se ha ganado el apodo de Capilla Sixtina del arte mudéjar. Mira hacia arriba con calma.
Torre de El Salvador.
Siglo XIV, y se puede subir. Desde arriba entiendes de golpe cómo está montada la ciudad.
Plaza del Torico.
El centro de todo. La escultura del toro sobre la columna es diminuta y a casi todo el mundo le sorprende lo pequeña que es. Es la plaza donde sentarse a comer algo.
Mausoleo de los Amantes.
La historia de Diego e Isabel, del siglo XIII, con las esculturas yacentes de los dos. Teruel entera gira alrededor de esta leyenda.
Escalinata del Óvalo.
Neomudéjar de principios del siglo XX, conectando el centro con la estación. Uno de los iconos de la ciudad y una foto obligatoria.